martes, 27 de marzo de 2012

pide dos tragos para acabar con Marzo

Suelas desgastadas, cartas rotas y una promesa de la noche perfecta. Por la esquina asoma el éxtasis pero esta vez sus ojos apagaron su llama de deseo, de boca amarga. Las huellas del camino se disipan, no sabe retroceder, el error pesa en sus andares.

Hay un cartel que comparte sus labios de alquiler. Entiende los besos de entretenimiento, de jugar al veo y pilla y de regalarlos al primero que le saque media sonrisa.

Corretea el resto de lluvia en su mejilla y esta mañana no llovía, suma dos fracasos a la lista y busca justificación con hielo y mezclar. Sus caprichos nunca duraron más de dos lunas llenas y cuando consigue lo que ansía, le deja de interesar.

Vuelve en unos días, dime que lo demás fue la carrerilla, que me traes la primavera con retraso y en miradas, que tu boca será solo mía.

Brindo con dos tragos para acabar con Marzo.

jueves, 22 de marzo de 2012

dudate

recorrían mis pies esta noche mis propios pasos
pero de otro diciembre hace un tiempo
atrás quedó hasta este momento
en que con los mismo auriculares, la misma hora,
las mismas botas, y por que no la misma sonrisa difícil
paseaban mis lágrimas por ese mismo recorrido

tus labios siempre calentaron los míos
los besos lentos siempre fueron de cristal
tan frágiles que con una sombra
podían rebentar

lunes, 19 de marzo de 2012

camino y error

Caminan las yemas de mis dedos por tu espalda, nunca fuiste tan potente. Desde mi rincón, tomarte en serio, mirarte sin reírme, y abrazarte sin sentirte cerca. Tiemblan mis pupilas cuando las fuerzo a cruzarse con otras, tiemblan por la imposibilidad de mantener la más sincera mirada de atracción jamás emitida.
Los ensayos no sirvieron de nada, nunca fue recibido el mensaje de despedida porque nunca lo quise enviar. Tu el parche que no deja salir más aire; el cubo que recoge las mil trescientas treinta y tres gotas que suicidan del techo. Las guarda y las cuida. Las mantiene y las cuida. Déjame que te cuide.
Equivocarse nunca estuvo menospreciado. Hoy me inspiras a desaparecer, querer dejar las nubes negras aquí contigo y sin ti. Llevarme solo tu sonrisa y tus manos, y dejar con el resto de los mortales los nudos y enredos. Porque hoy me marcho con tu recuerdo y sin ti.

jueves, 8 de marzo de 2012

quizás

quizás solo sea cosa de una,
quizás se trate de armonizar la llevadera causa con tu simple presencia,
de olvidar los ruidosos latidos con tu absoluta mirada,
las ganas de empolvar las pestañas de los más grandes y dulces ojos
que jamás pude ver a la luz de la luna de madrugada,
con los pies frios del miedo,
y las manos encendidas que admiran tus labios rotos

martes, 6 de marzo de 2012

(re)caer

dejar, olvidar, fragmentar e incluso alejar algo confortante
solo por el placer de retomarlo tiempo despues.
ese momento de debilidad entre la racaída y el ultimo suspiro.

ese aprender a disfrutar del nerviosismo
causado por la casi imposibilidad
de mantenerte la mirada.